Angeles caidos
Ángeles caídos, las alas que de sus espaldas se erigían imponentes, solo son, ahora, cenizas, y ramas hacinadas, el fuego, la metamorfosis, el ángel, ahora, demonio. Azotando con tu voz, lo inútil de su caída, la caída fue por ti, “las mentes, de ustedes, carne sin alma, son frágiles”, replica el caído ángel. El látigo lacera su espalada que antes albergara esas alas de hierro, perecerás a causa de tus ideas, las consecuencias, están en marcha. No más fieles a tu guardia, has fallado. “Tú has desviado tu camino” el ángel grita, entre sangre y dolor. El tiempo otorgado está contando tus últimos granos de arena, desgarraremos lo que tú llamas el maldito milagro de vivir. Serán, seremos los nuevos malditos. Era parte del azul, gritaba el excremento celestial, ahora soy fuego, y maldad, la contagiada por esta tierra infecta, putrefacta. Mi bandera es la muerte, la tuya, será...