22 de feb. de 2015

Tercer...



Tercer día

de esta seguidilla de soles
continuamente acosados por hermosas lunas
Tercer día
el que no recuerda
el que no piensa, ni ve,
sin remordimientos
sin nada que se parezca
a la realidad.
Tercer día,
de esta seguidilla de
inminentes decesos.

Tercer aullido
tercera muerte
de tantas,
el día que no recuerda haber nacido
el día que no recuerda haber existido.
El día que el cielo escribe tu nombre
el cielo se acuerda de ti
pero mis labios están sellados
no puedo nombrarte
solo puedo derramar una gota
y solo una
de rojos e infectos ojos.

Nacido,
en un tercer día,
nacido, y muerto,
las aves no recuerdan verlo alguna vez,
las luces lo atraviesan
la noche lo oculta,
nadie aquí presente
recuerda
el latido de su corazón
el ir y venir de su respiración.

Más no importa
tu nombre se escribe en el cielo
tres veces
tres veces
tres veces
y mis labios aun sellados
y mis lágrimas,
ya derramadas.


E.I.
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Online

21 de feb. de 2015

A veces retornan

Que los golpes

no llegan
esta daga no es eficaz
no, no lo es,
cuando se trata de un reflejo.
Aun cuando yo soy,
ese reflejo.

Reflejos
imágenes que no nada son
no es futuro, ni pasado,
ni siquiera el presente,
nada está quieto,
nada en armonía.

Viejas paredes,
encerrando
agobiando
robándose el aire
preciado aire.

Fantasmas aquí
fantasmas allí dentro
la casa donde se nace
la casa donde se muere
no repitas los errores
no abraces a los espectros
pues no recibirás nada.

Si es calor lo que se busca
al menos,
antes de partir
no busques más fantasmas
no vivas más mentiras,
rompe tu espejo
y que se deshaga tu imagen.
Es falsa.

Casa que vive,
casa que muere,
toco la tierra
existe,
el frio me quiebra
existe,
el recuerdo, el pasado,
aun nos quiebran?
entonces existió,
ahora,
solo quedan los fantasmas en tu cabeza.
Y por ellos mueres,
por ellos te vas,
por ellos me despido.

E.I

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16 de feb. de 2015

Nada (XV)

Caen
los días
caen las horas
lentas, rápidas
más atrás la única verdad
la que no creías.

Siempre inmerso
en tu propia verdad
falsa en realidad
deja que caiga el día
que te lleve la noche.

El viento dejando restos
todo a tu alrededor
colisionan en tu cuerpo
algunos solo lo rozan
otros te desploman
y allí quedas
durante algún tiempo
y todo pasa
lento, tan rápido.

Ese maldito viento
se lleva el sabor
se lleva los sentidos
nada eres sin ellos
ya nada para ti se repetirá
y puedes ver
que eres nada.

El tiempo,
no ha cerrado tus heridas
nada ha limpiado
se roba tu luz,
te ha apagado.
Te ha dejado,
tirado,
con tus heridas,
con tus mentiras.
Con tu eterno y doloroso recuerdo
de aquello, aquello
que no deberías haber hecho.

E.I.
http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/


15 de feb. de 2015

Barco

Cuantos abandonando el barco

la travesía es cruel,
lo seguirá siendo,
todos fueron avisados,
quienes continúan,
están quebrados,
alienados,
“¿hemos hecho algo mal?”,
preguntas al único oído,
el del viento que roba las palabras,
el mar se ve infinito, y allá,
se une en abrazo fraternal con el cielo
que nos cubre, y amenaza.

La locura era parte de este viaje,
el quiebre del alma,
la fe saltando por las podridas maderas,
los coletazos del diablo sobre el mar,
las manos de un Dios agitando aún más el mar,
ahogados, locos, ajusticiados,
la muerte antes que el dolor,
todo junto,
aquí,
en estos pequeños, pero infinitos límites.

Tu divina historia,
hiere los cuerpos,
entienden el sentido de la ceguera,
el porqué de las ahogadas voces,
ya no miran, ni pueden escuchar,
nada que ver, además,
el infinito esta donde ha de estar,
y nuestro reflejo vive arriba
tanto como abajo,
almas en disputa,
corazones que han dejado de latir.

Hay quienes piensan en aquellos labios,
aquellos brazos,
pequeños, fuertes, despojados de la mentira,
por segundos, escapa la sonrisa de felicidad,
de sosiego,
inmediatamente, lagrimas secas
cortando la tez,
solo para eso sirve el recuerdo,
para hacer que este presente, sea cada vez
más y más insoportable,
para que la mano lleve el frio puñal,
allí,
donde el cuerpo se vuelve tan débil.

Tentado a besar las fauces del océano,
tentado para no dejar recuerdos,
no deseo que ellos vengan a mí,
partir antes que ti,
aunque tú no navegas entre los locos.

No deseo perder tu recuerdo,
de cuando corrías, y te lanzabas aquí,
no deseo la imagen de la tierra sobre tus ojos,
parte de mí, de ellos,
ya ha perecido,
atormentados,
continuamos,
buscando esa orilla,
que se aleja, cuando estamos tan cerca de ella.

Condenados los soñadores,
por las eternas noches,
por los odiosos soles,
dejo vagar mi obscura mente,
liberada,
solo seré huesos y carne,
denme las cadenas que me atan aquí,
abriguen mi cuello,
desde el fondo de mi mar,
quizá,
no te veré partir.

E.I.

14 de feb. de 2015

Solo aire



Aturdido,

agotado,
caminando mientras todo tiembla,
el acto ha concluido,
la función,
ha terminado.

Los telones,
sus pesados cuerpos,
caen,
indicando que la realidad
ha regresado.

Velozmente
me retiro al infierno
que aguarda en el exterior,
infierno que avanza y arrasa.

En soledad
la travesía se hace más complicada
pues, las tentaciones,
están volando alrededor,
y la voz compañera
se ha entregado al silencio
hace tanto tiempo atrás.

E.I.