25 mar. 2012


Noche,
extraña, agazapada,
a la espera de un descuido,
asomada entre los arbustos,
esperando el pequeño descuido.

Mientras tanto,
el humo se mezcla con la neblina,
lagrimas que ruedan,
bajo una débil lluvia,
que sin embargo parece firme,
firme e inquebrantable

Como un animal,
da vueltas y vueltas en su mente,
recorre cada lugar,
en los que ha venerado semejante belleza
en los que han dejado una marca aquellos sentimientos.

Va y viene,
recuerda,
olvida,
mas cuando eso es casi imposible.

Allí, en cada cerrar de ojos,
en cada nota de aquella obra musical,
que amabas tu, y que ella aborrecía.
En la confrontación, algo bello aparecía,
aquello era la conciliación.

Recuerda,
un fuego que se alejaba,
recuerda,
quien fue el culpable de esta distancia que hoy,
se cubre bajo tus sabanas.

Cada mañana espera con su triste ausencia,
el sueño se despide con lagrimas,
la duda lo recibe con una sonrisa,
si quizá hubieses callado aquello que pensabas,
si quizá hubieses cubierto todo con un manto de blancas mentiras.

Quizá, hoy, ese fuego estaría calentado sus manos,
quizá esta noche, no sería por mas extraña,
quizá, no hubiera en esta morada,
 agazapados espectros esperando por ti.


Tenían todo, y a su vez nada,
solo el mundo, el que habían forjado,
fuera de todas habladurías,
fuera de todos, de todo.
Ellos y nadie más.

Y eso, tal vez, era el fin en su manera más visible.
Ese encierro de pensamientos,
esa búsqueda de lo que no era necesario,
ese miedo que no existía.
Obscuridad que se alojaba lentamente.
Inminente verdad, que no se deseaba.

Cuanto ha pasado?
Nada dice, solo devuelve una mirada,
un constante ayer,
un presente, invadido por el pasado que a muerto,
recuerdos cubiertos de polvo,
 inútilmente quiere aferrarse a ellos, lo que queda de ellos.

Mira al cielo una vez más,
ve un lugar en donde quizá,
quizá, se encuentren una vez más.
Mira al cielo otra vez, colores extraños,
la nocturna pasajera sabe que has bajado tu guardia,
baja la mirada hacia descalzos pies,
y tu pensamiento final,
es tu mas afanoso deseo,
te ves junto a ella, una vez más.

17 mar. 2012


Patear las viejas convicciones,
descartar la absorbente rutina.
Rutina y convicciones,
cual garrapatas en un canino,
chupando nuestra sangre, nuestra vida,
acostado, no darse cuenta de nada,
pero escuchando de costado,
como se mueve, aquí a mi lado,
el ánima de la felicidad.

Es un anima, si,
es intangible, existe, y no es,
jamás he tocado su piel,
jamás he abrazado las sensaciones.
No he sentido tu respiración,
ni he bebido de tu elixir.
No existes entonces.

El resto, lo que chupa vida,
lo que quita,
esta aquí, aprisionando mi cabeza con viejas almohadas,
siempre al punto de robar el privilegio del aire, del respirar,
allí, con precisión exacta,
abandona la presión y deja explotar en bocanadas.

He de escaparme de tu obscuridad, puede cortarse,
es espesa, y hasta huele,
la luz no se anima,
debo rogar para que solo un rayo ilumine mi despertar,
algo bueno ha de haber, así, al menos no he de contemplar el reflejo inmundo
de esta, mi imagen, la del día a día, la que les doy a los que me rodean,
la que les doy a todas las mentiras que son escupidas en mi cara,
disparadas al corazón, a la cabeza.
He de desconfiar de ti, de todos, del mundo,
nadie me ha rescatado de la asfixia,
nadie ha puesto bajo tierra estos fantasmas,
nadie a quemado estas penas.

Duermo, y duermo con notas musicales,
notas que me recuerden otros tiempos,
otras vidas,
que tuve, que quise, ¿que tendré?,
y te espero entre los dibujos de cada nota,
te espero en cada ritmo,
el corazón despierto,
la mente engañando y el cuerpo, bueno, el cuerpo, solo se desploma en el viejo colchón,
y allí espero. Y espero..................te espero.

Entrada destacada

Patios

Despertar dentro del sueño, tus ojos cubriendo mi cuerpo, tus párpados me acarician, sin embargo, la muerte, su aroma, está p...