12 ago. 2017

El de las Patas

El de las Patas

“No creo…”, dijo, mientras se levantaba para preparar café, “…que todo sea tan injusto, o pesimamente ejecutado, como lo he planteado antes, pero no puedo ser flexible en algunos aspectos, y para formular todo lo que te he dicho, necesite fortalecer algunos de ellos y a otros debí expresarlos en términos de algún futuro no tan distante, ya sea para mal o para bien.
Siempre, siempre, hay una luz en la obscuridad, una puerta no, pero si quizá una ventana abierta, etc. Poné la frase alegórica que más te guste.”

Vuelve mirando fijamente las tazas de café, y a un paso arrastrado para evitar que el café se derrame, pues no tiene platos para esas tazas y lo más próximo a quemarse, son sus manos, despacio, pero continuamente se arrastra, no habla, deposita las tazas, y derrama un poco de ambas tazas, no importa, pues abajo están sus papeles, sus escritos, y nunca le importaron demasiado, pues cree que nada de lo que hace o dice, valga realmente la tinta o el aire que consume.
No dice nada, se sienta, me mira, mira las manchas de café, me mira de nuevo, y hace una mueca de “como aquí no pasó nada, y resignación”, la charla continua.

“A veces, no muchas, como sabrás, recurro a tus oídos, saben escuchar, y luego vos sabes medir tus palabras, lo justo, no más, no menos, lo justo.
Y sabemos, que “lo justo”, no siempre es lo que uno quiere escuchar.
Que puedo decirte, luego de todo lo charlado, escrito y mostrado, que más, solo mostrarte este desgano que me hunde en el sillón, amigo hermano mío, la nada misma me está pesando demasiado, y las ganas, desaparecieron hace tanto tiempo, que ni me acuerdo, decí que te tengo por acá cerca para más o menos desahogarme con esto, no es que te pida ayuda, pero en el fondo, algo de eso hay…oculto, por supuesto.”

Claro, jamás pediría ayuda, jamás, no al menos de la manera que cualquiera lo haría, nunca llamaría y diría “necesito ayuda, tu ayuda”, no, ese orgullo no lo permite, él no se lo permite, solo cuando el fondo le toca los pies, mantenemos este tipo de charlas, no siempre es ayuda lo que se oculta entre líneas, muchas veces, son preocupaciones e inquietudes, de las cuales necesita confirmación o una negación o un buen debate que lo haga pensar en diferentes direcciones.
Bastante educativo, diría, ya que muchas veces recurrimos a viejos libros, a algún amigo perdido por allí, y por último dejamos la tecnología, ya que demasiada información, al final, resulta en una ignorancia, aun, más profunda.
Aún sigue, con su fanatismo por los números, perdón, no fanatismo, no me gusta usar esa palabra, diría mejor, “obsesión”. Sí, me suena mejor, al menos en mi cabeza.
Esa obsesión lo ha llevado a escribir cantidad de cuentos, poesías, textos sueltos, y es hora, le digo y le dije varias veces, que debe unir todo eso y armar un buen texto, que pueda ser leído de una sola vez. Pues en su cabeza tiene sentido, pero en la mía al menos, pierde sentido al tener tanto espacio de tiempo entre texto y texto, si bien las fechas no están anotadas, uno puede darse cuenta al leer todos esos pedazos de papel, además, no sé dónde va la poesía, si antes o después de la prosa, o la prosa poética, o el cuento, o que se yo.

Amigo hermano mío.
Bebemos el café de a sorbos, charlamos sobre cualquier cosa vaga, nos dispersamos, luego de seguro beberemos algún whisky y saldremos a fumar al patio, con la calurosa recibida de sus perros, hermosos, por cierto. Estaremos en el reino de sus perros, esos amados animales.
Sonara tonto para algunos (aquellos a los que no le gustan los animales), pero muchas de sus poesías y algunos cuentos, son sobre ellos, sobre el macho, sobre la hembra, ha llorado por ellos, mas no lo he visto llorar por algunos humanos.
¿Lo entiendo?

No hace mucho me mostro una poesía, bastante sombría, por cierto, con un fondo de angustia que le tocaba a uno el alma y lo dejaba allí, helado, como muerto.

Pasaron un par de días, y preguntó si había entendido algo de lo leído, dije la verdad, que creía que se trataba de alguien cercano, que se refería (la poesía) a su realidad, si bien, estaba muy bien disimulada (la realidad). Los tiempos transcurridos, las actuaciones, pues esta poesía demostraba tener varios personajes, los paisajes, todo, estaba muy bien cubierto. Pero que, sobre ella, había una angustia que te recorría la espina y te helaba.
Solo se rio.
“Tenés razón” – dijo.
“Pero no hablo de esta realidad, hablo de una realidad inventada, pero inventada en ese momento, y la angustia que lo cubre, es que, si bien todo está inventado, en algún momento, se hará presente, en algún momento, habrá que enfrentar ese tiempo allí pintado…”
Y allí lo vi derramar lágrimas, por primera vez en mi vida, lagrimas que venían de lo más profundo de su ser, se quebró, y continuo hablando, no sin antes disimular esas lágrimas, “…¿sabes para quien escribí eso?, para mí y para este que viene al lado mío, porque escuche que fantaseando uno, inocentemente por supuesto, con alguna muerte como la que leíste, o con algún pesar, que le duela a uno, que lo cale hasta los huesos y lo atemorice de muerte, dicen que uno alarga la vida del otro…ojala sea verdad…”, se calla, ahogado por un aparente llanto, que por supuesto puede ahogar, y se queda allí, callado, mirando a su perro.
Me mira, sus ojos están flotando en lágrimas, y se va, mirándolo solamente a él.

Mientras se iba, sentí que mi algo me oprimía, y solo, allí en la calle, con el sol cayendo detrás, desconsoladamente, comencé a llorar, y junto conmigo, el cielo también lo hizo.

5 ago. 2017

Pasaje

Por la orilla,

dejando las dunas atrás,
subiendo y resbalando por otras,
mirando de cuando en cuando hacia atrás,
una bofetada del viento
con sus manos llenas de arena
directo a mis ojos,
una forma de gritar,
que mire hacia adelante,
olvidar lo que se deja atrás.

Golpea el viento también
si uno mira hacia al futuro,
y golpea duro,
solo deseo ver los errores
para no cometerlos jamás.

El agua helada toca mis pies,
los deja sucios,
muertos,
feos,
los miro un rato y no me importa,
pueden moverse igual,
la arena se hunde bajo mis pies,
se cree esta orilla que estoy muriendo
y quiere enterrarme aquí.

Las aves ya sobrevuelan mi cabeza,
pero yo no he perecido aún,
ni lo hare todavía,
no aquí en el mar,
no aquí en esta orilla,
camino alejándome hacia las montañas,
allí donde los bosques se amigan y crecen,
ese es mi destino,
no el agua y esta asquerosa resaca.

Busco las montañas,
y en ellas los bosques amigos,
busco su obscuridad
su manto
su paz,
y que a mis pies los acaricien las raíces
de estos añejos árboles,
ya que bien saben ellos de luz y obscuridad.

Son ellos los verdaderos sabios,
los conozco,
me conocen,
saben de mi obscuridad y de lo que hoy me deshace,
tanto así
que sus raíces ya me abrazan,
lejos, muy lejos, puede verse un tímido sol,
aquí en mis ojos
la eterna noche del bosque,
me llevan al profundo sueño,
me enredo,
y duermo.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

25 jul. 2017

Brillo

¿Dónde se ocultan las estrellas?
¿Dónde tus ojos?
Es que el cielo está por llorar,
mi ser también.

¿Por qué?, preguntas,
pues porque revuelvo el cielo
me escapo de las nubes en la tierra
y nada puedo ver
solo esta tenebrosa obscuridad,

sin ningún brillo que me guie fuera de aquí.

8 jul. 2017

Pena

No sé cómo decirlo,
no se,
pero estos días
tan llenos de nada,
agotan.

Profundamente quebrado
roto
casi polvo
ahogado en una mezcla extraña
de tristeza y dolor,
también alguna risa
que no alcanza para endulzar.

Días tan extraños,
tan grises
tan asfixiantes,
me derramo en ellos,
muero en ellos,
y vuelvo a morir
en cada despertar.

Días que obstruyen el pensamiento,
días que pintan de negro mis ojos,
noches en vela,
y un fantasma que no asusta,
solo me da pena,
y quiero abrazarlo y no puedo,
y el,
siente pena por mí.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

2 jul. 2017

020717

Despierto, mirando fijo a ninguna parte, ¡ojos quietos ya!, aún estoy intentando acomodar mis pensamientos y junto con ellos, mi cuerpo, que tampoco parece aceptar la idea de despertar y ser golpeado por el día que lo espera afuera.
Tranquilo reloj, ya estoy poniéndome de pie, tranquila calle, ya tendrás tiempo de sobra para absorberme, ten paciencia puerta, ya estaré acariciando tu aromática madera y saldré a través de ti, para que la calle, la sociedad, me absorba por completo.
Un despertar tantas veces repetido, todo un cuerpo en caos, que no se ha enterado que aquí estamos, otra vez despiertos, otra vez desnudos fuera de los sueños, vulnerables nuevamente, y no tan listos para soportar las horas que van a golpearnos duramente, para luego depositarnos como a un borracho, en el escalón de la puerta.

Odioso despertar, repetición, insoportable.

Esta sociedad endemoniada, caras fantasmales, demacradas, temerosos, cansados, otros, totalmente irascibles, violentos, idiotas vertebrados, que olvidan que aún pueden pensar por si mismos. Todos adictos a la ira, adictos a la velocidad mortal de estos días tan extraños, que a veces parecen no terminar jamás.
Maquinaria que se alimenta de sangre, la nuestra, mas no sin antes, limpiar nuestras cabezas, vaciarnos.

Vereda de enfrente, ahí estoy (o creo que estoy), sin sentir pena, sin sentir odio, soy nadie en este lugar que obliga a ser algo, a no pensar, solo obedecer, solo caminar y empujar.
Quiero irme por el desagüe, quiero que la golpiza comience en este momento, pues sabré que ese es el final de un día. Se que estaré en mi escalón, sé que estaré lejos de aquí, sé que no tendré que mentir y que podre arrancar mi piel.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar


26 jun. 2017

Vagos recuerdos de una vida que paso,
vanos intentos por demorar el amanecer,
se ha olvidado del horror que arrastra el tiempo,
olvido que la vida a de cobrar.

Bajo telas usadas por anteriores pasajeros,
en viejas y hundidas sillas,
un ultimo descanso,
el hastío se hace presente, carne.

Es necesario este desvío?
Inminente, las sombras caen otra vez.
Así ha de ser, por siglos lo fue, y sera.
No el ultimo, no el primero, solo...una pieza mas.

Sueños invadidos,
cuerpo destrozado,
carne duele, alma gime.
Derrota.

Bajo húmedas paginas estará,
lo sentido, lo escondido,
el ojo que no veía,
dibujaba allí, en su blancura ahora interrumpida.

Atrás quedan aquellas pulcras paginas,
abandonan su nada, para guardar los secretos,
los miedos, alegrías y penas.
En el ultimo descanso ofrecido,

la pagina final escribe un adiós.

E.I.
http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/

20 jun. 2017

La nada, el vacío, todo lo corrompe, lo destruye primero, luego, lo absorbe todo.
Allí en la colisión de los pensamientos, de los tiempos, tu, eres quien grita, desesperados gritos, más y más fuerte, como te ha destrozado esta vida, gritas, pero nadie escucha, la nada es absoluta, tus gritos se ahogan en ella, ni siquiera llegan a tu puerta, no pueden, dudo, que algo salga con vida de tu garganta.

Acosado por las mañanas, las horas, las noches, que antes soñabas, y ahora hieren hasta los huesos.
Temes la confrontación, nadie puede salir vivo de ella. Nadie.

El abandono, el dolor en tu pecho, y tu cara cayéndose a pedazos, sientes el frio calar tus huesos.
Te has secado de lágrimas, pues en cada deseo de hacerlo, notas que este estado, este limbo, te ha consumido hasta eso, hasta una miserable gota de agua de tus ojos.

¿Los sueños? Ya has olvidado lo dulce de los sueños, solo quedan algunas amargas pesadillas.
En ellas todo se vuelve loco y endemoniado, fuera de tono, no hay más finales felices, ya no más despertar con una sonrisa dibujada en la cara, ya no más, solo despertar con una angustia que te come, el vacío, otra vez la nada.

¿Cómo verte al espejo?
¿Cómo es aquello que me susurrabas una y otra vez?

Lo que era, ya no está. Solo queda un poco de dolor, la carne ha de doler, también todo lo intangible en tu interior.
Es lo único que te recuerda que aun respiras, por más que tu deseo sea lo contrario.
Temes la confrontación, pero se dará, tarde o temprano, se dará, la degradación lenta y el sentimiento de infinita negrura, eso, te llevara, más temprano que tarde, y lo real, lo real se iluminará, y quizá sea la última vez que veas algo de luz.

Estas en un lugar en el que no quieres estar, un lugar del que no hay vuelta atrás, atrapado cual animal te sientes, atrapado entre alambres de púas, filosas púas, que van cortando cada parte de tu cuerpo mientras más tratas de escapar, y como sabes, escapar, no es una opción.
Intentar escapar solo traera una muerte lenta y dolorosa, la única opción es enfrentarse, y ver o no, un final.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

17 jun. 2017

Partes

Nada,

obscuridad absoluta,
ni siquiera un pensamiento, una idea,
no existencia absoluta
explosión
la luz
la tierra
sudor
colores, agua, día, noche
correr y jugar
caer y levantarse
tocar, ser tocado
dos,
pensamientos, alegría, tristeza,
el eterno caer
una mano,
y aún falta algo.

Fuego
carbonizado papel,
cenizas,
recuerdos y lloviznas
más que todo
menos que nada
tierra
humedad
falta algo,
nunca ya vendrá
agrietadas manos,
frentes
fuego
aire
apagados sentidos
ahogo
inyectados ojos
soltar la mano
no más fuerza
viento
solo viento
ceniza
solo cenizas en el viento.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

11 jun. 2017

Agujas

Movimientos,
suaves roces,
nada tienen que ver
con la voluntad
de este cuerpo,
de alguna manera,
parte de esta frágil y precaria carne
se mueve.

Frías manos,
las de un soñador,
el que sueña despierto,
el que vive dormido,
el que vive
día a día
su muerte tan ansiada,
su escape de esta prisión al aire libre,
en donde la libertad
no es más que una palabra,
una mala palabra,
una mentira,
esa libertad, existe,
solo en las mentes tan poco desarrolladas
de muchos de los que vagan por los paramos
de esta cruel tierra,
bañada en sangre,
que tantos evitamos ver,
hasta que nos ahogamos en ella.

Pero siempre se cruza la imagen
la que un principio creí,
era un maldito reflejo
una imagen fantasmal,
luego del roce de mis dedos contra
tu suave piel,
solo pude pensar que
era una cruel broma,
como tu abandono.

Para el asombro de mi tacto,
el asombro de mi mente,
ojos y todos los sentidos,
estabas frente a mí,
esperando no sé qué,
pero tuve el regalo de tu sedosa piel
en mis manos,
fue para mí,
como la última cena del condenado,
luego de eso
solo vi la partida del alma,
la ceniza de la carne, los huesos.

Pero la caída fue interrumpida,
por la música de tu boca,
por tu mano en mi mano,
tus labios en mi boca,
los temblores de la carne,
sentidos confundidos,
que desnuda suena tu voz,
queda atrapada en mi cabeza.

Llegando la oscuridad,
te haces más fuerte,
tu presencia es inmensa,
roces,
pieles fundidas,
deseo,
tristeza
y lejanía,
tiempo, y mis lágrimas arden en mis ojos,
te ríes,
tiempo,
que forma más estúpida de medir nuestros fallos,
tiempo, que cruel,
medirnos linealmente en él,
pues es infinito,
y nosotros, bueno,
absurdamente finitos.

http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/

4 jun. 2017

Nieve

Desgarrador frio
que hiela tu carne
y enloquece
pues tu corazón
puede mas
su frio puede más.

Tal vez
una vez
fue un acogedor corazón
no ahora
no mañana
¿ayer?

Amargos los recuerdos del invierno
que tan feroz llega
tan tímido se va,
maldito invierno-infierno
hermoso a la vez
pero esas valijas que cargas
aun me destrozan.

Desnudo
solo carne y huesos
me ahogas
dibujas puertas en la nieve
blanca muerte
volando en un recuerdo
en una mentira
me desgarras
y me hundo, me hundo
en tu blanco vientre.


E.I.
poesiasoscuras.blogspot.com.ar

1 jun. 2017

Sensaciones

Sensaciones,

aquellas, que nos dejan pasmados,
sensaciones,
que saben a muerte.
Sensaciones,
que nos estremecen hasta los huesos.

Un trozo de sucio papel,
hay vida en el,
la hay,
alguien ha plasmado sus pensamientos en el.
Pero algo muerto,
para aquel, que solo ve un sucio trozo de papel.

Dolor para el que ha dejado caer sus demonios en el,
sufrimiento al leer,
lo que tanto mal le ha hecho,
sosiego y calma luego de desprenderse
de todo eso que lo mantenía prisionero.
Todo aquello que lo invadía y enterraba.

No queda nada dentro.
Solo queda ese vacío, que permite,
en ocasiones, conciliar el sueño,
un vacio que no tardara en alojar otra vez,
a esos fantasmas,
pasados, futuros,
y aquellos que mas quiebran sus rodillas,
los presentes.

Una nueva hoja en blanco,
única cura,
tantas caras alrededor, y ninguna puede ayudar,
solo ese trozo de papel,
muerto para el que no ve,
vivo para él,
que le entrega partes de su vida.
Muerto luego, cuando lo hace a un lado,
cuando lo arroja en la montaña de papeles.

No existe más en él,
existe en otro lado,
y no existe en realidad.
Muerto, hasta que el ajeno ojo,
recorra sus palabras, y así,
algo vivirá,
será diferente,
diferente para cada quien,
y con el tiempo como feroz enemigo,
será,
diferente para él.


http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/

28 may. 2017

Paciente

Paciente,

paciencia,
sentado, o de pie,
paciente,
deseando saber
si esto es un juego,
tu juego.

Tocando el viento
aquí,
en verdes campos,
engañado por imágenes,
no es esto real,
es parte de un diabólico juego.

Fe deteriorada,
la locura es normal,
la mentira es la verdad,
el cielo no es azul
la sangre es la lluvia
lluvia en la que te mojas.

Temeroso cuerpo,
agrietándose,
paciente aun,
no sabe bien
si es un juego,
un maldito juego,
una horrible prueba.

Debe serlo,
aun la cordura permanece
sin embargo, los colores cambian,
las nubes caen
y los ríos enrojecen,
ya no habrá agua que beber.

Ha salido el sol,
tu sol,
pero aquí todo es negro,
negro, negro y fuertes rojos,
me baño en tu negrura,
las voces llegan desde lejos,
pero están aquí.

Ruegos, susurros, gemidos,
no hay felicidad en ellas,
solo dolor,
profundo dolor.

Ya la paciencia se ha ido,
dime si es un juego,
si es verdad,
mi cuerpo esta hueco,
pues mi alma ha muerto,
arrastrada por tu obscuro mar,
dolor de la carne,
eso sugiere indicios de verdad,
de que tu mente caprichosa
ha ideado este juego, esta broma.

No hay tiempo,
entiendo,
más no quiero saberlo,
dejare que las voces me arropen,
que me ahoguen,
que me quiebren,
ya no soy paciente,
ya no muero en tus aguas,
me has revelado lo cruel de tu juego.

He perdido,
solo silencio,
quizá descifren en el
mi advertencia,
a todos los que esperan,
a todos los que desean saber
si esta vida,
su vida,
es real.

27 may. 2017

Temprano, demasiado, para un día no tan especial, ni tan diferente a los demás.
Casi sin darte cuenta, inmerso, ya estas, en la multitud.
Puedes sentirte menos que nada, más que todo (eso nunca ha sucedido aun).
Pensar y luego existir dicen, bueno, en nada pensabas cuando despertaste, no existes entonces, por suerte.
Inadvertido caminas entre ellos, esquivando a cada uno que se acerca demasiado, no quieres rozarte, mucho menos, chocarte con uno de ellos. Y mucho menos aún, tener que hablar, ya sea para ofrecer o aceptar una disculpa.

Caminan en línea recta, quieren destrozarse, ojos en sus objetivos y a empujar todo lo que se interponga. Indiferentes rostros. Miles.

Los aborreces, a todos, y luego recuerdas que eso no está bien, que odiar, es también un sentimiento, y tú no has de permitirte sentir nada, ni siquiera odio, tan solo debes ignorarlos, borrarlos.
Así, la calle, se hace más amena, menos depredadores, quizá hay varios ocultos, pero temerosos de mostrarse, ya que no perciben temor, estos seres huelen el temor, pueden diferenciar en este hormiguero de gente, a aquel que es diferente, que piensa diferente, al que dentro su cabeza canta y sueña.
Lo perciben, lo buscan y solo desean destruirlo, apagarlo.
Entonces solo caminas, solo te mueves, y su imagen se ha apagado con el día.

En los utópicos sueños, puedes sentir, puedes preocuparte por la persona que olvidas cada mañana, en ellos eres más libre, dejas a un lado ese fuerte deseo de soledad, y te muestras tal y como eres, a este monstruo de cientos de cabezas, a esta sociedad enferma.

Pero esto no es sueño, es la maldita realidad, con sus apagados ojos que todo lo cuestionan, con sus frías manos que todo congelan, todos esos corazones de hielo, todas esas mentes petrificadas.

No puedes responder hacia donde te diriges, hacia donde nos dirigimos todos, pero sabes que alguien ha marcado los caminos, tu pensamiento de libertad repica en estas jaulas de cemento, es un grito desgarrador. Te preguntas si estas más cerca del infierno que del cielo, te preguntas si estás loco, o todo es natural. Que quizá, este es el infierno, el día a día, el abrir los ojos cada mañana, la repetición, el dolor que causan los espejos, quizá, la suma de todo, es el infierno, el castigo.
¿Y el cielo, existirá?

Recorres las calles, te provocan nauseas, en ocasiones te mareas y caes, los recuerdos agobian.
Esos lugares amarillos, que nos recuerdan que ya no estamos, que nadie está allí, y esos papeles cada vez más desechos, grietas obscuras que siguen allí, y crecen. Todo eso, cansa.
Nadie ofrece una mano para aferrarse, nadie ayuda a recuperarse de la caída, nadie lamerá las heridas, nadie ofrecerá su hombro para que llores.

Las dejas sanar solas, y las marcas servirán para recordar que debes apartarte de todo (todos), y que solo debes quedarte con tus sueños, allí nunca podrás ser encontrado ni dañado, allí podrás “ser”.
Y los que han sido derrotados por las malditas calles, no se preocupen, en tus sueños, aun podrán ser (o algo parecido).
Solo necesitas ocultarte bajo las sabanas, en la silenciosa y apacible obscuridad de tu habitación, embriagarte de sueños, y todo listo, ahí podrás encontrarla y decirle que cuidaras de ella, que la derrota no importa, que los ángeles que la cuidaban quizá ronden por aquí, y tal vez puedan llevarle lejos de los caminos pedregosos, y tu iras detrás ella durante todo el camino, eterno camino.


E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

20 may. 2017

Cielos

Cielos teñidos,
en algo parecido a la sangre.
Alma que se acurruca en un sucio rincón..
la razón ha dejado de existir.

Miedo si te tocan.
Afilados puñales son tus guardianes.
El árbol cobija de la tormenta,
te traicionara atrayendo la luz.

Se confundirán,
tu deceso y tu nacimiento,
eres menos que nada,
eres todo,

eres uno.

14 may. 2017

Mientras

Despertar y no hundirme en tus ojos,

despertar y ver mi sueño
aun entre sabanas.

Caminar y creer que es una mentira,
caer y no sentir tus brazos.

Cerrar los ojos,
llenarme de tu recuerdo
para sentirme luego,

tan, pero tan vacío.

7 may. 2017

Parpados

Despertar de una muerte esperada,

encerrarme en tus ojos,
tu voz,
envenenada
por los vientos de este lugar.

Despertar nuevamente
y repetidas veces,
un sueño dentro de otro,
pesadillas que se mezclan,
acaricio tus parpados,
el aroma de la muerte,
esa sensación de no estar solo,
está presente aquí,
te huelo, te siento,
¿eres ella?,
mientras pienso,
beso tus parpados.

Sensaciones falsas,
pues sueño dentro de otro sueño,
no puedo decirte donde deberás buscarme,
más tu bien lo sabes,
en esa intrusa pesadilla
me enseñabas tu mano
y descubrías mi lado oculto.
Y mientras tanto,
beso sus parpados.

Vuelvo a telas manchadas,
a viejos patios,
destruidos lugares,
fantasmas ya,
amarillos libros,
cuerpos desintegrados,
no hay verde allí, en mi ventana,
el ave está en el piso,
se desangra,
en tu hombro se posa,
y mientras tanto…
beso tus parpados.

Sueño de otro sueño,
allí me has abandonado,
mientras en cenizas te escapabas,
rotas promesas de un final juntos,
mientras tanto…
beso tus parpados.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

30 abr. 2017

Efímero es el deseo,
no el tiempo,
el es eterno,
son nuestros cuerpo los débiles.

Escupidos en la tierra,
sin ninguna intención de salvarnos,
hormigas en una granja,
mientras un malévolo niño nos quema con su lupa.

La misma luz,
que sigue nuestros pasos,
esperando un desliz en nuestro pensamiento
para acabarnos por siempre.
En eterno fuego,
la piel se derrite.

Vulnerables a la soledad,
al tiempo,
a los sentimientos.
Nada,
somos nada.

Insectos. Menos.
Nada.
Temerosos a nuestra sombra,
buscamos en brujos y alquimistas
el perdón y el fin de los miedos.

Inútiles a la tierra,
no nos necesita,
solo estorbos,

ven niño,
acaba todo esto de una vez.

E.I.
poesiasoscuras.blogspot.com.ar

23 abr. 2017

Otro camino

Desde lejos ver

los desbastados caminos
que solo hacia un final pueden guiarme,
recorrer con mi vista
el vasto y maldito lugar,
desde lejos
voces
me irritan
dientes rechinan.

Agua reflejando mi ser,
agua que cae
agua que no puede limpiar estos caminos,
miradas al costado
cuchillos sobre mí,
idas, vueltas,
la palabra es la misma,
el infierno se adueña de los descansos,
enfocarse en seguir,
lanzas apuntan a mi espalda,
el regreso es impensable,
solo queda seguir,
seguir.

El piso,
bajo mis pies
tiembla,
las voces, las miradas, las filosas armas,
jamás los he dañado,
y aquí,
me hostigan a seguir por un camino que me consumirá,
me dan su odio,
lamen mi sangre de sus manos,
mi sangre.

Jamás he bebido de sus pozos,
ni he comido de sus animales
o de sus huertas,
jamás he jugado, ese, su juego mortal,
ni les he deseado nada,
ni el bien, ni el mal,
quizá fue eso,
el ignorarlos,
y ahora, esto,
este camino, este marchar,
voy hacia donde termina el día,
voy hacia donde cae el sol,
voy a creer
que he de poder volar.



E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

16 abr. 2017

Disfraz

Días desnudos, olvidados,

noches aún más,
todo llega
de manera imprevista
más sin sobresaltos
para el que espera.
Sin saberlo,
espera,
siempre.

La muerte te llegara niño,
no necesitas llegar a ser anciano,
la muerte llega,
disfrazada,
de bella dama, de niño,
de amigos en noche de juerga,
de lo que quieras imaginar,
tu última mirada al mundo,
será lo que quieras imaginar.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

15 abr. 2017

Afuera está sucediendo,

mi interior ha sido arrasado,
coronas de flores podridas sobre mí.
Estaba antes en mi mano,
y se desvaneció.

Polvo cubriendo mi cuerpo,
cegando mis ojos.
Estas a mi lado,
me dejas a la deriva.

Poseedor de nada,
todo se lo ha devorado el viento,
el silencio es doloroso en ocasiones.
Arrastro este saco de huesos
hacia ninguna parte.

Qué es esto que siento,
sol quema,
luna sangra,
soy atravesado por las almas
que vagan en el purgatorio.

Herido de muerte,
todo se ha perdido,
he perdido la capacidad de sentir.


Se han robado mis lágrimas,
jamás podre demostrarte nada.
Caer sin ver el final,
eso,
es lo que me atemoriza aún más.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

9 abr. 2017

Caminos (III)

El pequeño infierno que te toca,

quizá
sea el que deseaste
sin quererlo
en alguno de tus sueños.

Es una piedra al rojo vivo,
una tras otra
en tu pecho,
no habrá descanso
hasta que las piedras
atraviesen tu cuerpo.

El sufrimiento se hará carne,
luego de la muerte del dolor
será solo vagar
insensible
por un mundo insensible.

Dolor constante
dolor que apaga los gritos
gritos en tu pecho
en tu alma,
el peso del mundo
lo sientes sobre tus hombros,
en la tierra te hundes.

El demonio ríe
a cada piedrazo asestado,
llevas un hueco en tu pecho
ya no,
un corazón.

Vagas,
y no encuentras razones,
te hundes a cada paso,
quieto te quedas
y tus raíces te atan a las rojas rocas
allí permaneces,
con tanto dolor,
y tanto vacío,
que ya no existes.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

1 abr. 2017

Sabe

Cantaba

y luego lloraba,
sus lagrimas
de manera alguna
mantenían el ritmo
de la canción ya enterrada.

Enfrentaba la noche
se rendía ante el frio
sin saber el camino
de su mano se iba
y la noche
ofrecía sus brazos.

El cuerpo vacío
como esa plaza
en un otoño frio y ventoso
solo los gritos del viento
y los rayones en sus manos
escribe en sangre
pues no sabe
si todo se borrara
o se olvidara.

Natural, real,
no por tanto tiempo
no
otra vez el sol golpea a sus espaldas,
traicionero,
ya la obscuridad es su manto,
allí en el viejo banco
se acurruca y vuelve.

Vuelve
y canta y llora,
pero su vuelta
es el nunca jamás
volver.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

26 mar. 2017

Encuentro

Las entrañas del tiempo,
la obscuridad de su interior,
de su exterior,
una sombra
absorbiéndolo todo,
marchitándolo todo.

Rózame con tus ramas espinosas
y secas,
consume lo que tenga este cuerpo,
consúmelo todo,
dame el privilegio
de irme antes.

Ya levantar la mirada
es un peso que supera
cualquier proeza,
levantar la mirada…
y el vacío,
no más.

Levantar la mirada y ver el infinito
desolador
arrasado,
¿el futuro es lo que veo?
¿fuego y animales en llamas?
¿almas en piras eternas?

Tristeza, pena,
no sé,
el sentimiento no se parece a nada,
solo ese sabor a nada,
el feroz ataque del desgano
hacia todo lo que ofreces,
lo que te llevas.

Tu cuerpo se dibuja,
una fina línea,
tus cabellos pegados en tu frente,
puedo verlos,
tus ojos vacíos,
me quiebran hasta los huesos.

En qué momento tomaste el desvío,
en qué momento mi mano se cansó de mi cuerpo,
veo las nubes y no tienen formas para mí,
la pesadez del estar,
la libertad que me llega
cuando pienso en dormir,
te veo con el sol,
mucho más,
te veo con la noche,
te abrazo y me deshago en los sueños.

Luego, luego,
me golpeas,
con tus filosos huesos,
abres mis ojos,
y nada veo,
nada abrazo,
roes mi alma,
arrancas el corazón,
colocas un roca en su lugar,
más no puedes tocar mi mente,
la he ocultado,
algo vive allí.

Enciérrame ahora,
ya no bebo,
pues mi sed no se agota,
los sabores, los colores,
todos son lo mismo.
Lo único entre grises y negros,
son tus ojos,
que me penetran y se llevan todo,
tus ojos,
me desnudo en ellos,
tanto tiempo ignorado,
tanto tiempo cortado por tus dagas,
no sigas,
dame final,
hunde tu daga y ya no más cortes,
húndela, atraviesa esta roca,
y deja que la sombra me oculte.

E.I.

http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/

22 mar. 2017

Nadie (III)

Quizá hubo un hijo,
con algo de demonio
algo fantasmal también,
ya que no se muestra,
solo ruidos puedes oír,
maldad en su no-ser,
ya que vive,
pero no existe,
otra broma,
otro castigo.

Se dice por ahí
que no hay castigo,
que no hay venganza,
pues puedo decir,
no es así,
llámelo karma
llámelo como quiera,
pero existe,
puedo dejarte mi carne
para que veas por fuera
y por dentro.

Había noches obscuras
y días también,
jamás la negrura fue tan profunda
como esta,
así serán los días y noches
desde aquí hasta el final,
una obscuridad profunda
húmeda y absoluta.

El vacío
en mi cuerpo,
en mi cabeza,
pensamientos intrusos
envenenándolo todo,
el vacío se hace sentir,
tanto,
y estos pensamientos,
tanto ruido,
ya, intolerable ruido
el vacío me consume,
y el intruso,
me habla de la solución.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

19 mar. 2017

Retírense
ustedes que golpean mi lapida
retírense
vuelvan a sus cuevas
donde la obscuridad
y el temor
es todo lo que conocen.

Dejen mi piedra
inmaculada,
aléjense
demonios
inútiles almas.

Reptaron toda su vida
arrastrando al ingenuo
arrastrando al desprovisto,
dejadme,
dejen lo que soy y seré,
quién sabe.

Reptamos por esta amarga
y vaga vida,
solo instantes de bienestar,
falsa eternidad,
engañados, nos movemos,
luego vemos tus paredes pintadas con verdades,
y allí, esa eternidad,
se convierte en el mas frágil
de todos los cristales de este mundo.

Reptando,
instantes de felicidad
o algo similar,
entonces,
que significa algún pecado
para darle algo de sabor
a esta amarga caminata,
al amargo sabor de la tierra próxima.

Un pequeño escape,
una mancha en el alma,
una memoria no tan blanca,
eso hará un poco más dulce,
tu mentira cruel,
sentirse un poco más vivo,
que es suficiente.
Que se vea
como derramas la miel
mientras nosotros observamos
cuales bestias famélicas.

Déjenme,
aléjense,
nacido en los brazos de la muerte,
viviendo bajo su cuidado,
cuando lleguen las Arpías a buscarme,
será tarde,
estaré riendo,
relamiendo mi boca,
saboreando algo
que ustedes, malditos reptantes
no conocen.

Sé que arrancaron
algo mío,
el engaño les fue fructífero,
sin esa parte me han dejado,
por eso me arrastro,
por eso derramo una lagrima
cada día, cada noche,
por eso he mandado a construir
esta casa, la que me oculte
de ustedes, y del recuerdo
que me consume
que me devora hasta los huesos.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

Entrada destacada

Patios

Despertar dentro del sueño, tus ojos cubriendo mi cuerpo, tus párpados me acarician, sin embargo, la muerte, su aroma, está p...