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Mostrando las entradas de noviembre, 2009
Extenso el volar
del ave sin nido.
Descanso,
no ha nacido algo similar.

Volar, cielo,
arde el sol sobre delicado ser,
peligroso descenso,
fuego.

Manos que atacan,
instrumentos creados con extraño destino.
Ave, sigue,
la nube que llora te protegerá.

Cansadas alas,
errante volar,
cae, engañalos,
sube sin cesar.

Privilegiado ser,
alado, simple y complejo a la vez,
jamas tocar tierra,
poblada de perversos depredadores.

No hay dolor en tu vuelo,
solo en tu cuerpo.
No sientes, no amas,
es por eso que eres capaz de volar?
Volar y escapar?

Cuidate del cazador furtivo,
no cedas ante el descanso que ofrece el hombre,
pues te envidia y desea tu carne en su plato de frustraciones.
Imagen
Mas ángeles verdes en copas de piedra,
cualquiera sea el destino,
cualquiera el lugar,
donde aquellos cansados ojos posen su mirar,
estarás tu.

Entre lagrimas, no.
Entre remordimientos ocultos, quizá.
Lo que fue y nunca ha sido real,
la añoranza de ver de cerca aquellos ojos.
El deseo de darles vida a estas torpes manos
con el solo acto de rozar tu piel.

Vida para el moribundo,
poseías esa magia.
El dolor no se ve,
solo lo lejano de tu cuerpo.

Tu mente, tu aura, todo se ha ido.
Como siempre sucede con los sentimientos,
nos traicionaran,
serán arrancados dejando estelas de sangre en el viento.

Que la verdad siempre espera,
oculta, agazapada detrás de alguna roca en este desierto,
este árido paisaje.
Que esa verdad y ese sentir esperaran por siglos.
Siglos.

Quizá esperen en vano,
ya habremos vertido nuestra vida entre las montañas,
nuestras cenizas no se habrán mezclado.
Cuando vea tu estela dorada,
perderé mis alas y caeré infinitamente.

El maldito infierno de la repetición,
la angustia de nunca rozar esa piel,
así…
....quizá porque la cobardía ejerce demasiada presión, porque es superior a los actos inesperados, el que no pueda hablar, el que cierre mis ojos, es cobardía , es miedo, es el temor inútil de perder lo que no se posee, cual niño que cierra sus ojos y oculta la luz de sus ojos, creyendo que en una obscuridad irreal no será visto, que pasara desapercibido, y saldrá triunfante de su escondite.

Quizá, porque tanto desee tomar la ruta de las palabras en lugar de hacer que las cosas pasen, en lugar de representar la escena, de rozar tu existencia y hacerme notar, dar a conocer a esta vida que formo parte de ella, aunque mi mente, mi ser, no lo quiera así, aunque ella no lo quiera así, ya que fui su error.

Ahogado en palabras que olvido, que olvidaran. Palabras que carecen de sentido cuando han sido paridas a la realidad maldita del día, palabras que solo viven,
crecen y tienen sentido en mi cabeza. Estúpida mente. Me engañas, dejo que lo hagas.

Soñador, terreno, débil, llorando tras las pared…
Caminar,
ojos viven en inalcanzable horizonte,
sin recuerdos, sin imagenes de lo que sucede o sucederá,
detrás, a su derecha o izquierda.
Solo horizonte, su casa.
No hay un arriba, un abajo.

El cielo, se dice,
esta muy cerca de aquí.
Mienten, que lejano, que intocable.
La percepción del mismo
debe ser generada por la creación terrena.

Ni siquiera un ave puede acercarse,
volar cada vez mas alto,
solo llegara a su deceso, y la maldición de tocar este sucio suelo,
el privilegio de la respiración sera desgarrado de su ser.

Como haría la carne,
carente de alas, carente de inocencia,
carente de cualquier indicio de llegar a el.
Sin alas, sin virtudes, inocencia asesinada,
fe, en continuo cuestionamiento.

Ojos, viviendo en el horizontes pasados.
Fuego en el camino.
Colores, grises nubes.
Quizá la lluvia endulce este fuego.

Obscurece en tu infierno personal,
descubre la grieta
por donde el rayo de luz filtra su limpia claridad,
busca el agua que sacie tu sed,
la venda que cubra tu herida,
cuando la sangre, el dolor, la…