28 sep. 2014

Caminando



Caminar,

mirada abarcando el horizonte,
sin recuerdos, sin  imágenes,
nada detrás, a su derecha o izquierda.
Infinito horizonte, allí reposa la mirada.
No existe arriba, abajo.

El cielo, se dice,
esta muy cerca de aquí.
Mienten, que lejano, intocable.
Más aun, cuando la percepción del mismo
debe ser inspirada por la creación terrena.

Ni siquiera un ave puede acercarse,
si volase cada vez más alto,
solo encontraría la muerte,
el privilegio de la respiración
seria arrancado,
su carne caería en mil pedazos.

Como se espera que nuestro ser,
carente de alas,
ausente de inocencia,
desierto de virtudes,
ningún indicio de llegar a él.
Sin alas, sin virtudes, inocencia perdida.
Fe!?, en continuo cuestionamiento.

Ojos, viviendo en el horizonte.
fuego en el camino,
ignorado,
nos consume paso a paso.
Colores suavemente apagándose,
grises nubes cubriendo el camino.
Quizá,
la lluvia endulce este fuego.




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21 sep. 2014

Antes de dormir



No vayas lejos,

más de lo que mis ojos pueden ver,
no me apartes del beso de la noche,
besos que no distinguen
entre frías frentes
y labios con hirviente sangre de vida.

Tú te alejas
mi mano, aún viva
te busca en la lejanía
aun si ella cediera al frio mortal,
buscaría calor entre tus piernas.

Atroz melancolía,
hombre, mujeres, lloran por igual,
lágrimas de película,
ensayadas hasta el desgano,
hasta creer que las mismas,
son verdaderas,
la vieja mano se eleva entre ellas
por sobre mi mirada,
cruzan mi cuerpo, y me arrojan a la somnolienta obscuridad.

No has oído, mis extraviadas palabras,
te has alejado,
a pesar de mi ruegos,
solo quedan molestos murmullos,
frías voces, llegan a mí,
retumban aquí
en esta obscura habitación.

Se cuelan sonidos, que parecen ser lágrimas,
o lluvia quizá,
mis oídos engañan,
creo que he oído tu voz,
vagando por allí,
llegando a mí,
tú crees que has amado y que mi atención te pertenece,
que lo que puedan ser tus lágrimas,
son verdaderas.

Voces repicando,
mientras contemplo rojo y sedoso cielo,
lo toco,
es real,
aun mi alma me acompaña,
todo lo sabe,
lo que ocurrirá,
antes de mañana,
yo, inmerso en ignorancia infinita,
mientras campanas repican y repican.
Encolerizadas campanas.

Creo entender, el porqué,
de esas lagrimas que no mojan,
esas que golpean mi techo,
habrán esperado el momento de actuar,
pues bien, lo deseado,
ha arribado.

Te oculta de mí,
cuando rogaba que fueras el cielo,
mi alma saborea un triste poder,
quisiera contemplar una última vez,
la figura, la mirada,
que solías regalar.

La muerte duerme a mi lado,
y no puedo entender,
pues, que ha visto en mí,
su escabroso sendero,
desembocaba aquí,
dice sin placer,
nuestros destinos funestos
se cruzaban aquí,
hoy y aquí,
la esperaba, creí pensar,
los de aquí afuera,
también.



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14 sep. 2014

Revancha



Ojos bien abiertos,

mirada que divaga,
oídos muertos,
sonidos se ahogan,
imágenes se congelan,
ironía, sarcasmo.
Todo lo obscuro,
lo interior, lo indeseable, la fiera.
Se eleva.

Presentación casi angelical.
Engañados.
Pasmados ante tanto brillo.
Nadie repara en la bestia.

Elige a sus víctimas,
babeándose al imaginar toda esa sangre,
que está a punto de beber.
Ansia limpiar el inmundo lugar,
asquerosos seres usurpandolo.

La cacería está comenzando.
No hay nada de odio en esto,
solo es lo que debe ser.

Alguien aquí debe ser el encargado,
la bestia lo es,
es por eso que ha renacido.
Tan inmensa y horrorosa tarea.
Hermoso trabajo para el elegido.
La bestia ama su deber.

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