30 ago. 2011




Reflejo,
blanca nieve,
da a luz este espejismo,
extensa pradera,
todo tu verde ha muerto
bajo el manto implacable, impiadoso,
de esta blanca nieve.

Nieve,
bebo de ti,
bajo tu engaño,
ojos que creen en lo que ven,
espejismos en tu blancura,
bebo de ti.

Entumecidas manos,
ahuecadas en tu vientre,
que daña, que engaña.
Dejas solo los huesos
de aquellos, otrora, frondosos arbustos.

Estatuas, de aquellos animales,
cuyas venas llevaban el fuego,
la llama de ser salvajes,
ese fuego que el hombre siempre intenta apagar.
Has podido aun más,
has consumido esa llama.

Pequeñas manchas de vida,
bajo tu manto, ahogaras,
bebo de ti,
aun, entumecidas mis manos.
Solo un estúpido ser,
engañado por tu fantasma,
el que me toma del brazo.

Has de dar vida si te derrites en mi boca?
O solo el sabor de todo lo que te has llevado?



13 ago. 2011


Creer, y no poder levantarse de esta tierra,
no creer, y jamás entender que es esa fabula del mas allá,
caigo en tus brazos, algo más real que la carne?
De todas maneras, elijo olvidar.

No es creer o no, solo olvidar,
entiendes lo que significa?,
mentes en blanco, solo así puedes pensar.
Aun si creo que veré alguna luz,
que hare si nada ilumina mi camino.?

Grises de carretera,
sentado en ella,
no soy una víctima más,
ojos ajenos, extraños, pueden verme
me evitan, me salvan.

Algún lugar donde esconderse?
otro lugar que no sean tus traidores brazos?
donde calentar mi carne?
eres viento, un fantasma,
no importa si estas a mi lado, ya te has ido.

Bajo a los suburbios a la búsqueda de algún elixir de amistad,
no encuentro más que palabras de dolor, peligrosas armas
en boca de aquellos que devoran el padecer ajeno,
malditos chupasangres, es que todos carecen de piedad?
O es esta la moneda que he de recibir por mis faltas?

Creo que aun no es tiempo de ser juzgado,
no lo creo así,
he pasado la línea, se me ha regalado esto,
no ha sido pedido, jamás he rogado.
Te he pedido dormir.

En medio de una tormenta de gritos,
laceración del sol,
en esta mañana de verano,
despierto, y busco recordar lo soñado,
bajo este libro he de guardar mi pena.

Mi mano y ella, mi cuerpo y ella,
fundidos antes del primer paso,
un corazón lleno de nada, frio,
una ventana, a través de ella solo mentiras.
Las tuyas, la mías, las del mundo.

Mantendré mis errores en alto,
solo así podre vivir un momento más,
ya no iluminas mi paso,
te has llevado todo,
y jamás me has dado nada.

No más tardes de invierno junto a ese fuego que imaginábamos,
no más noches de cielos perturbados por una brillante luna,
serán de los lobos ahora.
Aun estoy en el gris del cemento, si es que deseas acudir,
más doloroso que una partida, es verte a mi lado,
y que tú, no me veas en realidad.



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