29 dic. 2016

Eres realmente maldita,

los látigos de fuego
han marcado tu destino,
haces que de mi
se diga
soy un santo.

Y tú eres la que dice
que el mismísimo diablo
ha tocado mi hombro,
pero el error te consumirá,
eras tú,
quien se apoyaba en mi hombro,
fuiste tú quien
convirtió en cenizas
el bosque de la ilusión.

Tu,
demoniaca mujer,
tu,
ya no hay dolor,
ni siquiera pena,
solo cenizas
mecidas por el viento.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

25 dic. 2016

Ojos (XI)

Preguntas, siempre preguntas,

si es temor lo que hay en mis ojos,
si es temor lo que hace temblar mi boca,
si es temor lo que explica, mis acciones,
callo y nada respondo,
y preguntas nuevamente,
si es por temor.

Pido mires estos ojos,
¿es que acaso es temor lo que ves en ellos?
¿es que ves algún rastro de vida en ellos?
Estos ojos que miras,
están muertos ya,
y dejan ver la cara detrás del espejo,
el alma oculta
en esta carne que nos sostiene.

Dime apasionada mía,
dime,
¿qué es lo que te enamora de este lugar?,
¿qué te molesta de este lugar?,
¿es mi pasar, acaso?,
¿mi indiferencia reciente hacia ti?
o la verdad oculta en mis ojos.

Gritas,
pues el miedo que anidaba en mi pecho
ha sido destruido,
gritas,
pues el látigo de tu presencia
ya no daña.

Ve mis ojos,
asómate en ellos,
no te verás reflejada,
no te verás dentro de mí,
solo intrigas y demonios en llamas,
tú en llamas,
y yo soñando hasta el final,
pues me asombra, el verme aun de pie,
luego del vacío que has dejado,
no puedo recuperar mi libertad,
entonces,
con mis cadenas espero al mar,
allí duermen y esperan,
los demonios, los ángeles, los hermanos,
mis hermanos,
el sol ya no quema,
y la luna con su magia
eleva los mares,
ahógate en mis ojos,
tu déjate el temor,
he de irme con la luna y el mar.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

17 dic. 2016

Fragmento X (el de las patas)

“No creo…”, dijo, mientras se levantaba para preparar café, “…que todo sea tan injusto, o pesimamente ejecutado, como lo he planteado antes, pero no puedo ser flexible en algunos aspectos, y para formular todo lo que te he dicho, necesite fortalecer algunos de ellos y a otros debí expresarlos en términos de algún futuro no tan distante, ya sea para mal o para bien.
Siempre, siempre, hay una luz en la obscuridad, una puerta no, pero si quizá una ventana abierta, etc. Poné la frase alegórica que más te guste.”

Vuelve mirando fijamente las tazas de café, y a un paso arrastrado para evitar que el café se derrame, pues no tiene platos para esas tazas y lo más próximo a quemarse, son sus manos, despacio, pero continuamente se arrastra, no habla, deposita las tazas, y derrama un poco de ambas tazas, no importa, pues abajo están sus papeles, sus escritos, y nunca le importaron demasiado, pues cree que nada de lo que hace o dice, valga realmente la tinta o el aire que consume.
No dice nada, se sienta, me mira, mira las manchas de café, me mira de nuevo, y hace una mueca de “como aquí no pasó nada, y resignación”, la charla continua.

“A veces, no muchas, como sabrás, recurro a tus oídos, saben escuchar, y luego vos sabes medir tus palabras, lo justo, no más, no menos, lo justo.
Y sabemos, que “lo justo”, no siempre es lo que uno quiere escuchar.
Que puedo decirte, luego de todo lo charlado, escrito y mostrado, que mas, solo mostrarte este desgano que me hunde en el sillón, amigo hermano mío, la nada misma me está pesando demasiado, y las ganas, desaparecieron hace tanto tiempo, que ni me acuerdo, decí que te tengo por acá cerca para más o menos desahogarme con esto, no es que te pida ayuda, pero en el fondo, algo de eso hay…oculto, por supuesto.”

Claro, jamás pediría ayuda, jamás, no al menos de la manera que cualquiera lo haría, nunca llamaría y diría “necesito ayuda, tu ayuda”, no, ese orgullo no lo permite, él no se lo permite, solo cuando el fondo le toca los pies, mantenemos este tipo de charlas, no siempre es ayuda lo que se oculta entre líneas, muchas veces, son preocupaciones e inquietudes, de las cuales necesita confirmación o una negación o un buen debate que lo haga pensar en diferentes direcciones.
Bastante educativo, diría, ya que muchas veces recurrimos a viejos libros, a algún amigo perdido por allí, y por ultimo dejamos la tecnología, ya que demasiada información, al final, resulta en una ignorancia, aun, más profunda.
Aún sigue, con su fanatismo por los números, perdón, no fanatismo, no me gusta usar esa palabra, diría mejor, “obsesión”. Sí, me suena mejor, al menos en mi cabeza.
Esa obsesión lo ha llevado a escribir cantidad de cuentos, poesías, textos sueltos, y es hora, le digo y le dije varias veces, que debe unir todo eso y armar un buen texto, que pueda ser leído de una sola vez. Pues en su cabeza tiene sentido, pero en la mía al menos, pierde sentido al tener tanto espacio de tiempo entre texto y texto, si bien las fechas no están anotadas, uno puede darse cuenta al leer todos esos pedazos de papel, además, no sé dónde va la poesía, si antes o después de la prosa, o la prosa poética, o el cuento, o que se yo.

Amigo hermano mío.
Bebemos el café de a sorbos, charlamos sobre cualquier cosa vaga, nos dispersamos, luego de seguro beberemos algún whisky y saldremos a fumar al patio, con la calurosa recibida de sus perros, hermosos, por cierto. Estaremos en el reino de sus perros, esos amados animales.
Sonara tonto para algunos (aquellos a los que no le gustan los animales), pero muchas de sus poesías y algunos cuentos, son sobre ellos, sobre el macho, sobre la hembra, ha llorado por ellos, mas no lo he visto llorar por algunos humanos.
¿Lo entiendo?

No hace mucho me mostro una poesía, bastante sombría, por cierto, con un fondo de angustia que le tocaba a uno el alma y lo dejaba allí, helado, como muerto.

Pasaron un par de días, y preguntó si había entendido algo de lo leído, dije la verdad, que creía que se trataba de alguien cercano, que se refería (la poesía) a su realidad, si bien, estaba muy bien disimulada (la realidad). Los tiempos transcurridos, las actuaciones, pues esta poesía demostraba tener varios personajes, los paisajes, todo, estaba muy bien cubierto. Pero que, sobre ella, había una angustia que te recorría la espina y te helaba.
Solo se rio.
“Tenés razón” – dijo.
“Pero no hablo de esta realidad, hablo de una realidad inventada, pero inventada en ese momento, y la angustia que lo cubre, es que, si bien todo está inventado, en algún momento, se hará presente, en algún momento, habrá que enfrentar ese tiempo allí pintado…”
Y allí lo vi derramar lágrimas, por primera vez en mi vida, lagrimas que venían de lo más profundo de su ser, se quebró, y continuo hablando, no sin antes disimular esas lágrimas, “…¿sabes para quien escribí eso?, para mí y para este que viene al lado mío, porque escuche que fantaseando uno, inocentemente por supuesto, con alguna muerte como la que leíste, o con algún pesar, que le duela a uno, que lo cale hasta los huesos y lo atemorice de muerte, dicen que uno alarga la vida del otro…ojala sea verdad…”, se calla, ahogado por un aparente llanto, que por supuesto puede ahogar, y se queda allí, callado, mirando a su perro.
Me mira, sus ojos están flotando en lágrimas, y se va, mirándolo solamente a él.
Mientras se iba, sentí que mi algo me oprimía, y solo, allí en la calle, con el sol cayendo detrás, desconsoladamente, comencé a llorar, y junto conmigo, el cielo también lo hizo.

E.I.



11 dic. 2016

Luna(v)

Siempre, siempre, lejano,

confundido,
sangre limpiada con más sangre,
ángeles predicadores
salvadores,
a este lugar
lo han olvidado,
escaparon
y lo olvidaron.

Ayer cielo
hoy infierno
luna roja
hermosa, por cierto
luna, tan cerca, tan lejos
te hare mía en un momento.

Irrazonables seres,
los genios de este lugar
devoran los errores de sus guerras,
devoran carne
devoran almas.

De manera hermosa
sigilosa
vienes a mi
casi vuelas
no hay huellas en tu camino,
bajo una luna roja,
lavas mi cuerpo,
con sangre de mis venas.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar

10 dic. 2016

La belleza de la muerte,

el sabor amargo de permanecer
junto a un trozo brillante de madera.

Ahogo, sin perecer.
Gritos sin nadie quien los oiga.
Gritos ahogados en la nada.

El dolor de tu garganta,
con tus manos presionas y presionas,
arrancas pedazos de tu carne.

Furia, ya no hay descanso.
Paredes sangrando.
Tu piel ya es parte del cuarto.

Carne latiendo,
piel abierta,
no sientes dolor.

Dame lugar en tu viaje,
contigo quiero irme,
mi castigo fue nacer.

Libérame en tu piel.

4 dic. 2016

VII Fragmento 4

VII - Fragmento 4

Cuando las paredes pierden su color, cuando se convierten en un cementerio de imágenes muertas, algunas entrañables, otras no tanto, incluso se alojan (mezcladas, por supuesto) las más aborrecidas, todas allí, colapsando, peleándose por el mejor lugar en las escaleras o en los descansos, de manera que puedan ser mejor observadas, recordadas, o…totalmente ignoradas, como siempre yo lo he hecho, no hay nada peor que el recuerdo inútil de lo que de poco se va borrando de nuestras cabezas, indicador natural de que nosotros también pasaremos a formar parte de ese enjambre de muertas fotos ( o no ), he quemado las mías, no quiero estar al lado de alguno de estos, el recuerdo puede ser hermoso en ocasiones, pero una vez ya está bien, luego se convierte en conversación de barra de bar.

Las imágenes mienten, sobre todo estas, que contaminan el ambiente, sus facciones no cambian, siempre riendo, falsamente riendo, para esa foto, para ese cuadro, o tristes…eternamente tristes.
Viejos personajes de una historia que se sabe muy bien cuando acabara, ¡¡por Dios que si lo sé!!, pero bueno, la otra parte de este cuerpo quiso colocar a modo de homenaje y también a modo de “Nunca Ser Como Aquel De Allá”, estos retratos. Pero como antes te decía, los recuerdos desaparecen, tenemos lo que quede por vivir a cada peldaño, y cada uno trae consigo una nueva historia que va tapando lo anterior, hasta que llega un momento en el que se debe pensar fuertemente en el nombre de algunos rostros, y el cómo llego ahí.
Así que no ahogues mis nuevos pensamientos, con tu charla de baja calidad, esa charla que siempre comienza con “Hace algunos años…”, o, “Recuerdas…”, no, no me infectes con el pasado.
Esta escalera es una prueba también, la de ignorar el pasado. Pero cuidado, si bien lo ignoro, no puedo perder de vista los errores, de lo contrario el pasado no tendría ningún sentido, no habría libros de historia. Eso debes conocerlo, tropezar eternamente con la misma piedra, por no haber aprendido algo del (uff) pasado, seria de estúpido. Y este que te habla no es ningún genio, me ha pasado y lo he corregido.

Volviendo a lo que te decía, mira estas paredes, tan blancas antes, tan limpias, podías ver hasta el insecto más pequeño manchándolas, sacándolas de su blanco impoluto, y ahora…míralas, llenas de fantasmas. Estas paredes que nos protegen del exterior y toda su desesperanza, que nos defienden de la impiadosa realidad, aquí, entre estas paredes, uno vive en su mundo, en su propio y moldeado mundo.

Sin embargo, veras, que esta pared debería ser derrumbada, y entiendo que me preguntes el porqué, pues es una simple respuesta. Esta pared hoy, es fiel reflejo de la realidad, ella nos va borrando de a poco, y solo queda de nuestra efímera existencia, una miserable foto, colgada en una pared, para dar ejemplo o no, mira al de allá arriba, toda una vida de estudios, y fue muerto por el frio de la soledad, encontrado muerto en el living con su cabeza metida en el medio de su libro favorito, aun entre los humos de sus cigarros y algunos vasos de whisky, si, vasos, no era un borracho, solo bebía de diferentes maltas, entonces, de allí tantos vasos.
Mira donde está ahora, triste, en la esquina superior derecha, al lado de…, arriba de…, pero debajo de…, esto es tan estúpido. La inteligencia, te lo dije antes, llega demasiado tarde, cuando abrimos nuestros ojos, nuestras bocas, expresando con nuestro rostro que lo hemos entendido todo, allí, viene la dama y se lleva nuestra cabeza. Y así quedamos, con una expresión idiota, y la sabiduría se va en una bolsa podrida y ensangrentada.

Perdona por irme tan lejos en palabras, a veces sueño (pesadillas) despierto. Y mis pensamientos son tan fuertes cuando dejo mi cuerpo aquí y me llevo a volar. Perdona.

En fin, las paredes, aman (aun nadie ha podido dar un significado apropiado a esto), odian (demasiados significados acertados), nos protegen, nos encarcelan, algunas tienen pequeños ojos, que son nuestros ojos también, y nos dan un pantallazo de lo que sucede allí afuera, detrás de ellas, aun así, mientras miramos, nos abrazan, casi hasta el ahogo.
Estoy seguro de que llegara el día, amigo mío, en que nos asomaremos por estos ojos, y el abrazo se convertirá en un empujón, y atravesando los cristales, seremos parte del exterior, seremos expulsados, otro cuerpo ocupara el espacio que antes ocupábamos, y aquí afuera el suelo no nos detendrá, se abrirá, y yo pretendiendo volar.
Seguiremos creyendo que podremos volar.

Estas paredes, estas paredes.

E.I.

poesiasoscuras.blogspot.com.ar


Entrada destacada

Patios

Despertar dentro del sueño, tus ojos cubriendo mi cuerpo, tus párpados me acarician, sin embargo, la muerte, su aroma, está p...