Llamada 1645

Destroza el descanso de la roca, cárgala en tu hombro, crea algo, no importa que, en soledad encuentra la forma del silencio, camina, crea, no sueñes con milagros drenaran tu sangre. Enciende un fuego en el vacío, escucha, las llamas tienen tanto por decir, la agonía del árbol muerto la agonía de arder, aún después de la muerte, necesitas más que nadie entender el coro de esa canción, que rebota en las montañas. Tantas cosas que no quieres ser, este agujero asfixia tu alma arroja tu cuerpo (la cascara) a un costado, ese, en donde se apilan los expulsados, crecen allí pequeñas flores blancas, blanco, blanco, absorbe los colores, absorbe tus ojos. Deberías redescubrir esa llama, usando las dos partes de tu pensamiento, separando, aunque duela, el alma, de tu cuerpo. http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/