Extraño es no tenerte, mas aun es no haberte tenido nunca. Extraño es no haberte tocado jamas, y recordar como era. Reconozco tus pasos, pero estas tan lejos de aqui. Escucho tu voz, y no hay nadie en estas cuatro paredes. Es extraño.
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Esteban Iacomelli
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Salva el sueño, tu alma, corre, sin mirar hacia atras. La nada a creado al encargado, al devorador de almas. Escapa, escapa, no hay tierra bajo tus pies. El cielo cae en lagrimas de fuego y sangre. Donde, donde ocultarse y pensar? No hay tiempo para pensar. Corre, escapa, que tus piernas se desgarren de tu cuerpo. El absurdo de la nada, el absurdo de la presencia eterna de la muerte en la vida. Corre, escapa, no mires jamas. Crees ahora en lo que no veias?
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Esteban Iacomelli
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Seremos arboles, raices profundas. Alimento, sol y agua. Seremos refugio, hogar para las miles de aves, raices profundas. Alcemos los brazos hacia el sol el que nos hara florecer se fuerte contra el viento. Llora cuando debas hacerlo, cubriremos la tierra de lagrimas nuestro sol vera la tristeza. Sobrevivimos a tanto, y el interior se nos deshace. Tantas tempestades en nuestro pasado. Sangran mis raices, sangra mi tronco, se pudre mi interior. Quien eres tu? Insignificante, pero me estas matando. Insignificante, pero me has matado.
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Esteban Iacomelli
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Llega una nueva marea, consigo, la negrura de tu alma. Escapa de la calida arena, testaruda, regresa, noche tras noche. Excrementos y basura, quiza tu alma y tu corazon. Boquiabiertos, moribundos peces, estas entre ellos? Dia tras dia, en los despreciables medanos de tu miseria se sientan obscuros cuerpos. Esperan. Observan. Poseen el tiempo. Contienen su odio. Buscan en cada luna. Quiza, te encuentren en la arena. Te cobijaran, aceptaras y te cobijaras con tu muerte.
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Esteban Iacomelli
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Nada se parece a lo que dicen los filósofos, nada es como lo lees en aquellos libros. Cada vez que el sol sale solo unos pocos despiertan, el resto, continúa en sueños. Atrapado en ellos. Irreal, y estupido resulta vivir de ellos. Y más aun, morir en ellos. En los ideales de una enferma sociedad, lo único que queda a salvo es al vida que no nos pertenece, aquella que erigimos en sueños. Malditos sueños. Eres el amo y señor de las cosas, el mundo se doblega ante tu sola presencia, el respeto, el respeto es algo que bebes día a día. Bienestar, es la sensación. Realización de aquellos placeres secretos. Aun de aquellos tan mórbidos que no quieres recordar. Malditos sueños. Sin fin, sin temor, sin edad. Malditos sueños. Engañan a sus victimas y luego las vomitan a su realidad. Esa es su arma. La angustia que inyecta la realidad al salir de sus reinos. Poco a poco lo destruyen todo. Así es como al amanecer no todos despiertan, así e...
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Esteban Iacomelli
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Afuera esta sucediendo, mi interior ha sido arrasado, coronas de flores podridas sobre mi. Estaba en mi mano, se desvanecio. Polvo cubriendo mi cuerpo, cegando mis ojos. Estas a mi lado, me dejas a la deriva. Poseedor de nada, todo se lo ha devorado el viento, el silencio a veces duele. Arrastro este saco de huesos, hacia ninguna parte. Que es esto que siento, el sol quema, la luna sangra, todo me atraviesa. Herido de muerte, he perdido todo, te he dado dolor, ahora ha venido a mi. Se ha robado mis lagrimas, jamas podre mostrarte. Caer sin ver el final me atemoriza aun mas.
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Esteban Iacomelli
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Visible tristeza colgada en los muros, sentimientos de una pena bajo amargas luces amarillas. Ahogo bajo esa mezcla de aromas, aquellos emanados por el paso del tiempo. Piel amarilla, aliada de mil palabras. Agrietadas manos rumbo a los ojos, una lagrima m u e r e entre ellas. Es demasiada esta pena. Cuerpo yaciendo en estaños fundidos, heridas que delatan historias. Historias sin voz, tan vivas, deseosas de ser escuchadas. Tu tienes una.....y has perdido la voz.