
Frio sin piedad, descalzos pies, manos sostienen el cuerpo, mirada fija, ultimo paisaje ofrecido en este sendero. Lo que lejos veías, indescriptible en esa lejanía, tan borroso, eternamente distante. He aquí, la eterna lejanía, lo que en cuentos habías leído, lo que en viejas historias habías escuchado, hoy, te toma y te dormirá en regazo. Duerme, duerme, indignación, hastío, negación, aterrorizado por una irónica sonrisa, mantienes esos ojos luchando por la luz. Más terror transmiten, frente a sangrientos labios, labios de aquella que te duerme en su regazo. Atrapado en largos brazos. Recuerdo de algunos sueños, dolor por sueños perdidos, precipitación de los sentidos, capitulación lenta, el dolor de los pasos. Cuerpo invadido, mente profanada, todo pende de un fino hilo, la locura cercana, se acerca el conocimiento de la felicidad, más es aplastada cual insecto. Absorto en pensamientos muertos, repetición incesante, solo dejas tu cuerpo, haces pies de tus manos. En la última imagen, ...