Demonios

Volviste y una seda cubría tu cuerpo brillante blanco suave tan suave entre mis manos el cálido viento levantaba de este infecto suelo tus bellos pies llegaste rozaste mi rostro yo me deshice frente a tus ojos me levantaste y moldeaste de nuevo, prometías ser el calor que reconforta la fresca sombra en el agobiante verano. Luego te di mi espalda error, gran error, confundido y aturdido por la presencia todas mis defensas me abandonaron, las llamas consumieron el cielo sobre mi los animales se destrozan porque si y esta tierra comienza a arder, vuelvo sobre mi y veo la verdadera forma. Te abrazas a los demonios las llamas te hacen el amor te abrazan, te poseen ya no tienes alma, solo eres llama sobre llama, chupando las almas secando corazones, de mi pecho arrancas el instrumento de vida fuego en tu mano, lo devoras, y escupes las sobras, mi alma se mezcla en el fuego, mi pobre alma, vacío y sin lagrimas los áng...