
Incinera mis mañanas, pon mi presente en una pira, destruye todo lo que he sido, que nada quede en la tierra. Al filo de una obscura caída, es mi deseo, ser convertido en cenizas, a un largo vuelo del cual conozco su final. Convierte todo en cenizas, espárcelas por los mundos, que el tiempo jamás pueda unirlas, que nada pueda renacer de ellas. No olvides, borrar los rastros, límpiame de cualquier recuerdo, borra mis huellas de cualquier camino, que no se sepa, que he nacido. Dejare un lugar, un espacio, llénalo sabiamente, no quise sobrevivir a nadie, solo irme en cuanto abras mi puerta. Hoy, soy yo quien la abre, y cierro antes, la que a mi lado has abierto, dejo mi lugar, para él. Abro mi puerta, y veo al fin, un sentido para mi vida.