Tarde Noche

Paseaba la tarde, no por otro lado que no fuera la cercanía de la noche llevando en su regazo a los amantes que comenzaban a arder bajo luces aun frías que en tontos intentos buscan apagar la noche. Caminaba, pues, ignorando su repetitiva condición, así, el manto de la noche asfixiaba esos últimos momentos de luz la sangre de una tarde, que tiñe los cielos, que muere, que se apaga. Reina de los malditos, reina de los placeres, algunos tan obscuros, otros no tanto, la esperada noche, la hermosa obscuridad que nos oculta, y nos entiende. Madre de todo lo pecaminoso, madre también de algunas mentiras blancas, hermosa noche, llena de extraños seres, ruidos, y lugares que no son visibles a la luz del día. Hermosa esta noche, cerrada, sin luna, algunas piras encienden los locos en las colinas, pero lejos se encuentran los sacrificios, caen lobos a la ciudad devoran las pequeñas almas que duermen, has de permanecer ...