14 nov. 2007

A cada paso,
(un recuerdo infertil)
un mirar hacia atrás,
el sentimiento de la ausencia.

Es abominable este páramo,
guardo mis ojos en una bolsa,
tan solo, para no llorar.
Ahora en sinuoso caminar me muevo.

Ha de ser de noche,
ya no quema esta piel,
creo que he de descansar,
arranco mis pies, junto a mis ojos, los acomodare.

Tropiezo, y caigo.
Me a
r
r
a
s
t
r
o
cual gusano.
Descansen mis pies, duerman mis ojos.

Sangren mis brazos.
El camino no ha de ser el mejor,
no ha de faltar demasiado.
Ya casi.

Aire, he llegado.
mis manos no tocan piedras, ni tierra.
Saco mis ojos para deleitarme.
Aquí estoy.

Si, es cierta esta historia.
Mi dolor no ha sido en vano.
Guardo mi bolsa, lanzo lejos mis ojos.
Que ellos me guíen, allí iré.

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