Morfeo, tu nombre es ya hermoso.
Morfeo, en tus brazos nos llevas a sitios inexplorados,
eres bien un dios. En andas nos llevas.

Caer en los umbrales de tu mundo,
el cual creas a pesar de ínfima imaginación que obtienes de nosotros,
en ti viajamos, y transformamos nuestros cuerpos y mentes.

Somos obscuridad, en la más profunda de las obscuridades.
La luz en los actos de bondad, solamente allí.
El temor, la confianza, el odio.
Podemos serlo todo a la vez, o nada.

Felices quienes, atrapados, por siempre,
se vuelven tuyos,
sufrimiento no tiene sentido en tu seno.

Recuerdos, imposibles.
He llorado. Aun así, no termina.
Refúgiame en tus dominios
Buscare el tiempo y la medida necesaria.

Morfeo, estoy soñando.
La medida del claro sueño,
en mis manos, en las tuyas.
No es tarde.

Vendrán los paisajes desdibujados de mi memoria
Volaremos, sensación de caída.
Bello.

Dame tu manto. Todo.
Felicidad en tus reinos.
Aquí, no se permite la mente terrenal.
Desterrada. Por siempre.

Allí están.
Los he visto llorar.
En un último adiós.
Estoy aquí, mi desdibujado paisaje es más claro.
Mi imagen es tuya. Estoy aquí.

Comentarios

Taku-chan dijo…
Me encanta esta poesía, aunque creo que a veces, sobretodo en las estrofas de en medio, pierde un poco el tempo... :)

Morfeo y su mundo, quien pudiera vivir allí para siempre.

Nos leemos!