
Inmenso este universo, inmensurable tiempo, absurdas maneras de marcarnos con filosas y peligrosas dagas toda nuestra carne, de alguna manera has de saber el recorrido por este mar. Hablas de volar, de caer y no sentir el dolor de huesos quebrándose, quieres llorar, mas la sonrisa moribunda gana en tu rostro, mirando al infinito celeste, te preguntas, no son necesarias palabras al aire, y te preguntas y preguntas, hasta que te desangras en lagrimas. Estando quietos da igual quizá se una manera de engañar, pero luego de haber entrado a la rueda de la vida, quien te carga primero y seca esas primeras lagrimas, no es tu madre, no es nadie mas que tu ángel de la muerte, vives, y la perdición vive contigo, muévete, corre, escóndete, tapa tus ojos, ella esta detrás, y ríe. http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar/