
Silencio que ocupa el espacios, obscuridad que cubre los cuerpos, llanto, cae y muere la armonía del descanso. Figuras, roces que no existen, tan reales, que duelen. Haz el esfuerzo, recuérdame, imagíname. Dale a mi cuerpo el calor de tu carne, que se fundan en uno, limpia tu mente, desnuda tu alma, devorare tus pensamientos succionare tu alma. Extraña deformación, si es que de afuera asoma el perverso, si es que la luz ha levantado esta, nuestra cubierta de estrellas. Toma el aire, el mío, respira lo que respiro, mira lo que miro, toma mi discurso en tu boca, ahógame entre tus brazos. Acaricia mi rostro con tus pies. Locura, en creer que mi cuerpo se funde con el tuyo, caída, dolor inexplicable, vacío que quiebra, mi carne sangra, todo mi cuerpo llora, en charcos negros resbalo, caída y despertar. Espejo y espanto, manos y lágrimas, recuerdos y pecados, he tomado lo que no me perten...