Palabra viva

La palabra que escapa al eterno y maldito baño de los sentimentalismos baratos, la palabra que sabe de maléficos seres babeándose a nuestras espaldas esperando asquerosamente esperando pues de su lado, su gran aliado, es el tiempo. El que seca, el que todo lo absorbe, la risa del más poderoso se ahoga ante él, el tiempo es una risa inaudible, pero el dolor de su burla nos pega fuerte en los rostros, en nuestras mentes, a los que siembran nuestro jardín. La palabra que no es de gloria, ¿lo es?, no, ¿escaparemos a la maldita broma? ¿las palabras bañadas en oro nos conquistaran? ¿Esos ojo llorosos nos quebraran? Debería ser, negativa, la respuesta, debería ser no… Esos ojos, esa voz, palabras, miel, y tu beso y tu imagen y el susurro, y los ojos, se cierran, y la entrega, y la daga, y el calor recorriendo como ríos mi cuello, y en tus brazos, el cuerpo la palabra, y tu mano en mi mejilla, ...