Cascada

El lugar que tu alma ocupaba allí en tu prisión-cuerpo, si, allí, en donde solo tú te mueves, ese lugar, es usurpado por la venenosa enredadera se esparce por dentro se esparce por fuera. Sin permiso devora tus sueños aplasta tus pensamientos crece y crece, queda de ti un ojo para que puedas ver como te desangras aquí, y tu carne, aun siente, y por ella corre un rio de sangre, tibia, perlada, roja, sangre. La melancolía te aplasta, te presiona, así se fue tu alma, así se va tu aire, así invade tu corazón, se esparce, y no se detiene, tu ojo, aun ve, tu ojo, en sangre flotando. Tus pies se resbalan, pues el rio desea llevarte, más fuerte se hace la presencia más fuerte se hace tu desgano, flotando y girando vas por el rio, y la cascada infinita escupe hacia lo más alto sus espumas pues te esperaba, te espera, y tu ojo aún no se cierra, y la espuma te cubre y te vas como lo soñabas. E.I. ...