27 ene. 2017

Peso

Abre sus ojos, los primeros rayos de luz cortan el rostro cansado, entre parpadeos la luz llena las pupilas, más el color del soleado día se vuelve gris.
Asoma su cuerpo, un día extrañamente silencioso, diferente a los demás de su vida.

Pesadamente, comienza su rutina, se cubre con sus ropas, tristemente se dirige a otro lugar, fuera de su habitación.

La suave y fresca brisa matinal es una invitada más a este amanecer diferente y tranquilo.
La respiración es suave, relajada, llena sus pulmones de aire, saboreando cada respiración.
Se sienta afuera, en una esquina de su balcón, donde los rayos del sol aún son débiles y lo abrazan, entibiando su cuerpo.

Ya completamente despejado, su cabeza comienza a trabajar.
Como segundos transcurren las horas, el sol recorre lentamente el cielo,
que hoy, tiene un color que nunca antes había tenido, su mente aun trabaja, las horas continúan su paso, y la paz aumenta.

Todo muy tranquilo, afuera, adentro, y en cualquier lado. Muchas ideas pasan por su cabeza, especulaciones, miedos, soluciones, todas nacen del objetivo que se ha fijado.

La respiración un poco más acelerada, pero continua tranquilo, frio, con su mirada perdida. El sol llega al final de su recorrido
Esta abstraído de la realidad, se encuentra solo en su mundo, sabe que el día está acabando con la llegada de la ansiada noche.
Sabe que la noche acabara con este día tan extraño.

Sabe cómo terminara, lentamente se dirige a su sillón, toma un libro, se detiene en su pasaje favorito, lo lee, lo recita en voz alta, pero no se escucha, su otra mano, sostiene el frio metal, el peso lo despierta un poco.
Sus parpados entran en un desesperado abrir y cerrar, nada enfocan, sudan las manos, cae el libro, no advierte el sonido al caer, parece haber tomado el camino, su cuerpo está temblando, suda, balbucea, …………y….
De pronto, la calma lo invade todo, la calma que sigue a una gran tormenta.

El único sentido vivo, es el tacto, puede sentir el frio en su sien, el peso de su mano,
el sudor corriendo por su cuerpo, su otra mano cubre sus ojos, ahogados en lágrimas.

Tiembla el metal, todo su brazo está temblando, su cabeza, llena de dudas, el miedo lo nubla todo, sabe lo que está haciendo, la última salida, la última puerta, el ultimo día.
Frio en su sien, eso es todo lo que siente, la calma esta por quebrarse.


El sol se oculta definitivamente, la noche se abre paso, trayendo consigo, todas sus aves nocturnas, vuelve el ruido, el día se ha ido, y la tormenta……ha pasado.

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