10 jun. 2012


Si ha de ser cierto,
pues, espera,
si no crees,
se tornara aun, mas fuerte,
tanto así, que lograra doblegar tu alma,
entonces creerás.

Quizá esperes abrazado a un sueño,
quizá demasiado tiempo,
el demonio que habita en nuestras fantasías,
el maldito tiempo,
el no duerme, aguarda, no se detiene,
no le duele esperar.

Abrazado a un sueño,
tan débil, que debes dormirte en tus propios sueños,
para evitar que ese rostro se deforme.
Tu no controlas su llegada,
eso, solo sucede.

En soledad,
empujado, quizá, por otras manos,
no aquellas que esperas,
empujado, a la obscuridad profunda,
mientras el sol, enfurecido, alumbra los caminos,
tu solo ves una noche sin fin.

Cuando llegaras?
Es que esta espera se torna insoportable,
ahogándome en sueños,
y dejando que el viento amigo del tiempo,
arrase con mi frágil cuerpo.
Te ruego, ven.
No dejes que el tiempo me lleve antes de tu llegada.

Quizá, no falte demasiado,
podría decir, que siento tu presencia.
Estas manos, ansían tocarte.
Donde estas cuando duermo ?
Donde estas cuando muero cada día ?

Apura tu paso,
los caminos se borran
viento, viento, tiempo, tiempo,
la vida me llama a olvidar,
oídos sordos para ella,
creo sentirte,
disfrutare cada momento,
desde que aparezcas en el horizonte,
hasta que llegues a mí,
y me lleves al final.

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