24 mar. 2010


La belleza de la muerte,
el sabor amargo de permanecer
junto a un trozo brillante de madera.

Ahogo, sin perecer.
Gritos sin nadie quien los oiga.
Gritos ahogados en la nada.

El dolor de tu garganta,
con tus manos presionas y presionas,
arrancas pedazos de tu carne.

Furia, ya no hay descanso.
Paredes sangrando.
Tu piel ya es parte del cuarto.

Carne latiendo,
piel abierta,
no sientes dolor.

Dame lugar en tu viaje,
contigo quiero irme,
mi castigo fue nacer.
Libérame en tu piel.

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