Que dejarte
Que dejarte
Prosa o poesía. Musica o monotonía. Rima, o los acontecimientos, reales
u inventados, y eso que se imagina tiene algo de real, algo de tierra, algo de
aquí, algo terrenal, algo. Siempre.
Puedo imaginar cosas que jamas se te ocurrirían, ni en tus pesadillas
mas febriles, hirvientes pesadillas, en donde hasta la piel pesa, acalora. Te
incinera.
Quisieras arrancar tu piel, que la carne sienta este pútrido aire que
corre, que se empape de sudor, el que en las sabanas dejas, pero no. Ni siquiera
en ese estado, podrias imaginar lo que yo.
Y quizá, quizá, también allí, se encuentre una pizca de realidad, pasada
por alto, infima, pero allí esta, arruinándolo todo.
Prosa o poesía.
Que debería escribir quien quiera tocar tu alma, besar tu corazón.
¿Deberian ser hermosas rimas, llenas de colores, enlazadas musicalmente
por terminaciones que saben a comienzos?
O solo debería ser prosa, un cuento, un relato, la rutina de una
persona, de algo, el pasar de un dia tormentoso, el relato del peor de tus días,
el atormentado personaje que solo encuentra paz, en el fuego de un cigarro, en
el fondo de una botella, en crujido de un paquete de pastillas, en el “click”
de un pedazo de metal, el cual seria el ultimo sonido, ya que el resto será
borrado.
¿Que te es lo que te deshace?, ¿lo que te deja con tus armas bajas?. ¿lo
que te hace totalmente vulnerable?, ¿Qué!?
Creo saber. Creo no saber. Puedo adivinar, y…puedo no equivocarme.
Puñal, tras puñal…y asi sigue por varios renglones, cientos de puñales,
y aun en mi cuerpo hay lugar para mas. Hay mas sangre para verter, hay mas
dolor para sentir.
Aunque el dolor, luego de tanto, se hace normal, tanto asi, que respirar
y recibir el daño, es lo mismo. Si, lo mismo.
Me entierras, y escapo. Escapo y me entierras.
Escucho las mentiras del mundo, de mi entorno, de ti, y las acepto,
escucho y no respondo, callo, eso significa, que las acepto, acaso no es que se
dice que “callar es otrorgar”, pues bien, otorgo mi credulidad. Y eso no me
convierte en un estúpido, al menos no en uno completo.
Es solo para ganar tiempo, no tolero explicaciones estúpidas, de gente
aun mas estúpida, que cree que sus mentiras ganaran terreno. Solo las dejo
pasar, y pasemos a otro tema.
Poesia o prosa, que será.
Explota en mi la poesía, y veo que no es lo que mancha estas hojas.
Abandono los papeles, pienso, salgo y fumo uno, dos, tres cigarrillos,
no encuentro la solución allí, tampoco la poesía, y las musas no vuelan por
aquí esta noche.
Las estrellas se apagan a medida que las observo, el viento me esquiva y
la noche, hoy, no ayuda.
Solo me encierro con mis pensamientos, y no hay odio, no hay amor, no
hay nada.
Una imagen aparece, una mirada, una sonrisa, un golpe, despierto y
comienzo a escribir, sin pensar, pues mi mano sola se mueve, sola dibuja las
letras, forma las palabras, organiza las oraciones.
Sin duda hablan de ti, sin duda cosas bellas, sin duda nada bueno sobre
mi.
Entre todos mis defectos, esta ese, en el que yo mismo saboteo mis
mensajes, en donde yo soy la mismísima piedra con la que tropiezo, y para el
resto, soy la piedra que los ayuda a cruzar el alambrado.
Me lamento de ser un imbécil, pero solo en mi cuarto, no por allí.
El imbécil que calla, y que luego solo habla. Tantas veces repaso los
discursos, las conversaciones, y luego…nada. Absolutamente nada. Ni una
palabra.
Llegada la hora de la partida, de la ausencia (eterna ausencia) todas
esas palabras vuelven a mi, enriquecidas, aumentadas, con mas poder.
Me rio como loco, pues, ya de nada sirven, es comida podrida, nada bueno,
para nadie.
Autosabotaje.
Quisiera dejar una poesía, o dos, o quizá una buena historia, alguna que
sirva, por ejemplo para un inútil como este que escribe hoy, porque hoy, es
mañana o mucho tiempo mas alla para otra persona que lo lea.
Quiza, no haya mañana y esto sea todo en vano.
Pero pensemos que habrá alguno.
En soledad, como siempre escribo, puede estar rodeado del mismísimo
mundo, todos a la vez, un mar de gente, todos aquí, y no los veria, no los
escucharía, me tocarían y mi cuerpo estaría apagado a todo, solo estaría
abocado a escribir, a una imagen, a un personaje, que como decía, siempre tiene
algo de aquí.
Todo seria para completar lo que deseo dejar, en el medio de una
vorágine de cuerpos, el mas solitario de los lobos, el mas hambriento de ellos.
Alli. En el medio.
Recordando cosas que no ocurrieron, observando imágenes que nunca se
detuvieron en el tiempo, que el tiempo nunca robo. Viajando a lugares que aun
no existen, bebiendo y comiendo lo que no sabe, lo que no sacia los cuerpos.
El calor de las noches, calor que ceden los cuerpos en roce, las miradas
mezcladas, el sabor de los cuerpos.
Tanto para imaginar. Tanto para dejar.
Pero ya no puedo.
Pues, los sueños me consumen, en realidad, me consume el despertar. El
choque con la realidad, con lo que jamas se concreta, es insoportable, es un
vacio penoso. Que duele, y como duele.
Nada puede llenarlo, nada puede apagar el fuego, nada puede hacerme
sentir mejor, nada, nada.
Solo me queda el ultimo sonido, la hoja rasgada, pensar que esto esta
bien, que alguien lo leera, lo esconderé por allí, y alguien, lo leera.
A mi me queda eso, el sonido de la hoja que se esconde, el lápiz que se
quiebra y el “click”.
E.I.
http://poesiasoscuras.blogspot.com.ar
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