
Donde te hallabas, cuando una débil alma jugaba en la cuerda floja de la existencia, cuando la duda, la tentación, anidaban sobre los pensamientos. Que sucedió esta vez.? El aire surcaba, las nubes rápido se movían, la tierra apenas si podía tocarme los pies. Luego, girando sin cesar me vi. El cielo, la tierra, se confunden. Los colores de tu paleta, solo son negros y rojos. Lágrimas, montones, algunas caen y aplacan el fuego, otras inútilmente buscan el cielo. Y los gritos, los gritos, son llamados desesperados hacia ti. Hay otros oídos esperando, y se han despertado los indeseables. Mientras vuelo en esta caja que me oprime, deseo la vida, tanto la he despreciado, era necesario que me quites el aire con tus manos y me muestres los colores y los paisajes de la muerte, solo así, he de ver lo que me pertenecía, lo que mío era, aunque efímero, pero era. Ahora tarde se ha hecho, ya no giro, ya no vuelo, solo un...